yo quiero ambas fortunas de su risa,
la noche interminable de su averno,
saquearle de su cielo aquella brisa.
No quiero solo lluvias de su invierno,
ni quiero solo flor de su verano,
prefiero ser amante de lo eterno
cruzando primaveras de su mano.
Y si he de amarle tenue y en tormento
no quiero consumirme entre preguntas,
¿Por qué se me hace pleno ese momento
cuando sus glorias nunca llegan juntas?
¿Por qué la dicha debe ser tan breve?
¿Por qué el amor se pinta de agonía?
¿Acaso la pasión debe ser leve
para que sea perenne una alegría?
.
Beatriz Vielman
Visanz ©



0 comentarios:
Publicar un comentario